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92.9 No Todo Es Tan Malo

En 92.9 no todo fue tan malo

Guillermo Carrasco, Pedro Castillo, Ezequiel Serrano y Frank Quintero se entusiasmaron con un programa semanal al que llamaron No Todo Es Tan Malo, por 92.9 la FM de Caracas

No recuerdo con exactitud la fecha, el año, el mes o el día. Recuerdo que por aquel entonces me reunía con cierta frecuencia con algunos amigos y colegas. Con el advenimiento de la FM, que era un deseo postergado por mucho tiempo, súbitamente se abrió el espectro por una gracia del gobierno de turno y con ello la posibilidad de disfrutar de la calidad que el nuevo formato ofrecía a los melómanos de escuchar radio y volver a engancharse con tan estupendo medio comunicacional. Fue así como por iniciativa de alguno de los integrantes de aquel grupo informal -de seguro no fue mía- nos reunimos con quien entonces ejercía la gerencia de aquella pionera estación, con quien teníamos amistad y mutuo respeto: William Rey, de 92.9 FM.

El nombre del programa, No Todo Es Tan Malo, ya daba pistas de los caminos que queríamos transitar. No era sencillo conseguir que la música propia fluyera en la radio local de finales de los 80 y comienzos de los 90, tampoco lo era para cualquier expresión genuina del arte que nos unía, pero se abría la posibilidad de hacer que el público escuchara otra música (no tan comercial) y degustara esos otros placeres que sabíamos podían ser de su agrado, si tan solo se les daba ocasión de conocerlos.

Siendo autores y compositores no es extraño pensar que nos atrajera la idea de juntarnos y hacer un programa de aquella guisa. Así fue, comenzamos y estuvimos en ello por un tiempo. Más del que hubiera pensado. Al comienzo todos íbamos y nos turnábamos la selección de los temas, cada uno aportaba sus hallazgos. Luego, como talento publicitario, nos plateábamos la necesidad de que hubiera también comerciales, pero nadie hizo el intento de comercializar y no había mucho interés en un experimento semanal en el nuevo medio…(la industria siempre va atrás).

Decidimos crear nuestros propios anunciantes y hacerles sus respectivos comerciales para disfrute de nosotros mismos y de la curiosa audiencia que nos acompañaba. Dimos rienda suelta  las inquietudes y logramos tener un listado de unos 8 o 10 comerciales de todo tipo e intención. Al final asistíamos solo Pedro y Yo. Así lo hicimos hasta que un día amanecimos con cambio de gerente y de estilo. Nos dieron unos días para salir de la 92.9, pero decidimos irnos al finalizar la reunión. ¿Para qué alargar la incomodidad de ambos, la de la nueva gerencia y la nuestra ?

Salimos, tomamos un café y decidimos conversar con otro viejo amigo, a la sazón, gerente de programación de La Mega –Polo Troconis– y en 15 días teníamos nueva casa y el espacio renovado en ideas e intenciones, pero solo con el dúo Castillo-Carrasco. Pasamos a ser “gente Mega”…

No Todo Es Tan Malo II

Recuerdo también que no hacíamos entrevistas, simplemente comentábamos la música que cada uno llevaba, tratando siempre de informar, de dar a conocer nueva música, nuevos intérpretes y pasar un par de horas entretenidas.

Una vez, por una extraña razón que hasta hoy desconozco, nos pasaron una llamada que no era de un oyente, sino de un político que solicitaba apoyo, a raíz de algunas elecciones, supongo. Se trataba de Antonio Ledezma. Recuerdo que comencé a hablar con él sin tener muy claro que hacíamos conversando con un personaje de su perfil y en un programa como el nuestro. Opté por lo que conocía, el estado de mi calle, que bajo su mandato había sido perforada a mansalva y muy mal reparada… creo que no le hizo gracia alguna, pero debo decir que respondió con amabilidad.

Uno de los “atractivos” del asentamiento original de 92.9 era el ventanal que daba a una tienda de discos contigua. No sé si el final del programa se debió, entre otras cosas, a que en la nueva casa ya no teníamos vista.

Un día supimos de la posibilidad de que fuera eliminada de los teclados de las computadoras la letra “Ñ”, que en inglés carecía de significado. Ese día hicimos el programa suprimiendo el tilde sobre la “N” en todos los títulos de las canciones que lo contenían. Luego dimos fin a esa etapa y comenzamos una nueva, en la nueva Ateneo FM, pero con programas separados: uno que continúa hasta el día de hoy a través de NoEsFm radio, conducido por Pedro, de nombre “Música Gratuita” y otro hecho por mi: “La Baranda”.

Guillermo Carrasco @vosto

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