Ca de Bestiar Chicos Salvajes

Ca de Bestiar: aplastante electropunk en “Chicos salvajes” [VIDEO]

Dale un vistazo a “Chicos salvajes”, videoclip extraído del disco debut de Ca de Bestiar: hijos bastardos de Liaisons Dangereuses, Esplendor Geométrico y Parálisis Permanente


“Chicos salvajes” es la primera obra discográfica de Ca de Bestiar, un 12” editado, grabado y producido en Màgia Roja HQ por el Dj residente Comisarios de la Luz sobre la misma pista donde se empezó a bailar. Un álbum que deconstruye el punk transformándolo en industrial, como pocas veces lo habías escuchado. Seis temas para gritar, bailar y sudar.

Ca de Bestiar toma del punk la sencillez, la visceralidad, la contundencia y la inmediatez, así como el carácter lúdico de la música. La banda está concebida para sonar en directo, para que la gente salte y baile como la tribu que danza al son de los tambores alrededor de la hoguera. Su música consiste en la repetición y la estridencia, cuya pretensión es generar un trance agresivo, nocturno y animal. Una propuesta novedosa en la que se se combinan elementos eclécticos, estilos diversos, actitud punk y sonido industrial, electrónica y gritos.

Ca de Bestiar es un dúo que nace a raíz del proyecto España, escisión musical del colectivo artístico La Máquina. Tras años de experimentación y aprendizaje autodidacta –en los que lanzan un cassette (2018) y su sonido evoluciona concierto tras concierto– el par de músicos decide formar otro grupo que satisfaga su inquietud de hacer música más bailable, más cercano al punk, pero con el mismo sonido electrónico y disonante. Una apuesta por la experimentación que se plasma ahora en su primer disco: “Chicos salvajes” (Màgia Roja, 2019).

Estos barceloneses son los hijos bastardos de Suicide and The Fall, de Throbbing Gristle y Parálisis Permanente. Una mezcla de sintes, oscuridad y punk. Como el encuentro fortuito de Esplendor Geométrico y Liaisons Dangereuses haciendo el amor sobre una mesa de disección de una vieja fábrica soviética. Minimalismo y agitprop nihilista en una máquina de guerra electropunk. ¡Abrid las orejas y dejad que entre la poesía!