El Hijo Capital Desierto

“Capital desierto”, lo más reciente de El Hijo

El pasado 25 de octubre se lanzó “Capital desierto”, lo nuevo del proyecto español El Hijo. El disco cuenta con las colaboraciones de Laura LaMontagne, David T. Ginzo, Lucas Malcorra y Tórtel


Para la creación de “Capital desierto” Abel Hernández, El Hijo, confiesa haberse acercado a músicas y estilos de producción inéditos para él: “Hiper-pop de los últimos 30 años, canciones súper conocidas, de las consideradas poco auténticas y sin músculo”.

El Hijo logra sintetizar muchas de las tendencias del pop y de la música negra actuales, mirando (escuchando) a través de una rendija, y subvirtiéndolo, hasta llevarlo a su terreno. El resultado es tan insólito y especial como contagioso, algo que algunos han llamado “post-mainstream”.

Hernández escribió en su perfil de Facebook:

“Estoy muy muy contento de poder compartir estas nuevas canciones con todxs vosotrxs. Y me acuerdo ahora de lxs amigxs, la crew que ha hecho posible que este disco sea el que es: el primero, David T. Ginzo, siempre presente a lo largo del proceso de creación, que además de cantar precioso, ha asistido con la grabación de buena parte de las voces, vibrando con unas mezclas que ha logrado dejar más finas de lo que jamás habría imaginado. Jorge Tórtel Pérez, por su aportación vocal, claro, pero también por su apoyo y entusiasmo sin descanso y por consejos y orientación que han resultado vitales en muchos momentos.

Como no, Laura LaMontagne que se ha embarcado en la aventura con valentía, con pocos medios, en las distancias, y ha aportado unas voces increíbles, personalísimas pero que van como anillo al dedo a lo que buscaba (haberlas haylas…) Lucas Malcorra, como los antes mencionados, muy cómplice, implicado, siempre artista. Por supuesto, Raúl Díaz Reyes, que ha aportado imágenes y conceptos tan suyos como imposibles ya para mí de disociar de estas diez canciones, trabajado con una dedicación y cariño insólitas en una colaboración de esta clase. Y también Carlos Koschitzky de Koschitzky-Mastering, impecable, mega profesional pero, además, y ahí está lo raro, comprometido artísticamente con el proyecto.

Por último, no puedo dejar de acordarme de Máximo Lario, que lleva más de dos años apostando por El Hijo con toda su fe y empeño, y de Ernesto GonZález Rodríguez, una persona fundamental en mi vida musical desde 1996, siempre al quite, ayudándome a no perder el rumbo. (Gracias a vosotros y al resto de la gente en Intromúsica Records)”.