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Enemigo Imaginario

El “Enemigo imaginario” de Bolívar Caribano

El cantautor venezolano Bolívar Caribano estrenó nuevo disco independiente: “Enemigo imaginario”, un acercamiento a su raíz rockera

Siempre ha estado activo colgando música en su página web personal y en soundcloud. La vía por la que optó el cantautor caraqueño Bolívar Caribano fue esa, la de dar a conocer singles sin la pretensión de un disco. Pero hace poco lanzó “Enemigo Imaginario”, que coquetea con el folk y el rock, y aparecen algunos invitados. Ya en entrevistas anteriores el músico había adelantado que en su nueva etapa quería acercarse a sus inicios que fueron dentro del rock.

Víctor Manuel Bolívar, su verdadero nombre, es ante todo un hacedor de canciones y anda desde 2013, aproximadamente, en una búsqueda personal, experimental, que camina entre el folk de su primer disco “Pisada y huella” (2012) y otras corrientes, además de sus colaboraciones con varios músicos como García, Wahari, la banda Sofía Insomnia, entre otros. Bolívar Caribano conversó nuevamente con NoEsFm.

¿Por qué sacas un disco si ya habías dicho que tu estrategia era sólo los singles?

Porque la confusión es la norma en mi vida y suelo siempre tener más preguntas que respuestas. Sigo creyendo en los sencillos como una forma adecuada a nuestro tiempo de difundir la música. El año pasado lo hicimos con “Te veré” y “Creer para crear”, esta última junto a Viover y Wahari, y el saldo fue muy satisfactorio. Todo movido, además, por la idea de regalar la música, dejarla volar, que fuera compartida y utilizada como bien espiritual. Las canciones de “Enemigo imaginario” en algún momento estuvieron al borde de convertirse en sencillos; sin embargo, me sedujo la idea de contar una historia mayor, la posibilidad de ponerlas a convivir en una narrativa más densa, sin que estuvieran atomizadas. No sé, tal vez esas conexiones ya estaban en la música y yo sólo me comprometí con la idea. Eso le abrió camino al álbum. Además, no le tengo miedo ni asco a la contradicción, a cambiar la ruta, por razones estratégicas o hasta por meros caprichos. Lo que sí es una constante es la música. No paro de pensarla, de quererla, de fundirme con ella y dejar que me consuma.

Enemigo Imaginario 2

Fotos: Pedro M. Bolívar

 

En este disco buscas más el rock, como bien nos dijiste en una entrevista; no obstante, observamos que tu fuerte sigue siendo el folk, ¿qué opinas?

Puede ser. Da para mucho. El álbum tiene varias caras, hasta el propio nombre ya es una entelequia que tiene diversas lecturas. Yo, por otra parte, veo el rock más como un modus vivendi que como una sonoridad específica. Tiene que ver con el espíritu, la energía, la rebelión, el nado a contracorriente, el caos y la terquedad a muerte. Por eso, lo encuentro en la ciudad y lo veo reflejado en mucha gente. También es inevitable para mí, al menos hasta ahora, renunciar a lo acústico. Y siempre estoy empeñado en la idea de traer los sonidos que me gustan, por foráneos que sean, a mi tiempo-espacio, a mi manera de interpretar el Caribe y a mi actualidad.

¿Decidiste solamente salirte de tu zona de “confort” y arriesgarte sin importar cualquier resultado?

Me gusta desafiarme, sobre todo porque ahí entiendo mis límites y me cruzo con mis miserias. Ahí no engaño a nadie. Pero también hay más que sólo el deporte del desafío. Me siento mucho más sincero, más real. Eso ha de ser una consecuencia directa de todo lo anterior. Cuando uno se saca de encima complejos, estigmas y baja el ego al punto más cercano a “0”, empiezan a pasar cosas con el arte. El arte es puro impulso, puro presente, por eso fluye en ejercicios de introspección honestos y desenfadados.

Entre tu primer disco y éste, ¿en cuál crees que logras tu propósito?

Me hace muy feliz saber que cada álbum o canción me cuenta y me define en una época. Soy cambiante y contradictorio, por eso, si la música me circunda, todo eso va a estar reflejado siempre. Ahí está mi logro y mi satisfacción. No sólo por el ejercicio vanidoso de mirarse en la obra, sino también por el hecho de que los sentimientos y las posturas de la gente que recibe la música, también están en movimiento y allí se teje una relación, entre personas, identidades y caracteres. Allí diferimos o nos hacemos más afines, nos amamos y nos odiamos de forma circular y reincidente. “Pisada y huella” fue disco muy contestatario y utópico. “Sesión” una versión más descarnada de esos mismos sentires. En “Te veré” y en “Creer para Crear”, un estado medio neutro, cronista y desapegado. Y en “Enemigo imaginario”, distopía y transgresión, violencia y desenfado. Un “no me importa nada” sistemático. Igual siempre hay eslabones y conectores, puntos en común, yo los veo, la gente los encuentra, eso también me hace feliz y, en cualquier caso, después de terminarla, mi música es lo último que escucho -risas-.

Enemigo Imaginario 3

 

¿Seguirás escudriñando en el rock o vas a esperar a ver qué pasa con este álbum?

Estoy trabajando en otras cosas. Por una parte, la banda que está armada, un trío junto a Manuel Churión (bajo) y Rómulo Rasic (batería) supone ya un montaje que tiene, en sí mismo, una búsqueda que me tiene muy entusiasmado. Pasa siempre por el rock, como espíritu y actitud, también como sonoridad. Pero me encanta explorar otros territorios, tímbricos, rítmicos. Mi música en directo siempre tiene características distintas a las que logro en el estudio. “Pisada y huella” y “Enemigo imaginario” son discos hechos casi en la soledad, unipersonales, tocando yo casi todos los instrumentos y decidiendo en casi todas las aristas. Luego, salir a tocar colectiviza todo y arma nuevas cosas, eso me hace flexible y poco apegado de las versiones “originales” de las canciones y de algún estilo en particular. Pasa siempre. Pasó en “Sesión”, como versión “en directo” de “Pisada”, en fin,

¿Qué otros planes tienes al menos para este año?

Tengo una inquietud muy grande con el tema audiovisual. Quiero crear en ese ámbito. Siempre con las canciones, eso me lleva, al menos en principio, al formato del video clip. Allí quiero trabajar mucho. Por otra parte, estoy muy seducido por el piano, un hallazgo relativamente reciente y uno de mis puentes fundamentales con mi manera de pensar la música actualmente. En eso quiero trabajar también. Pero también está la banda, un power trío que cada vez me entusiasma más y con el que quiero grabar en vivo y, por supuesto, tocar mucho. Hay cosas en agenda, otras en el tintero y muchas más en el lago perverso y erótico del caos. Pero seguimos.

 

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One comment

  • ERICK APONTE

    GRAN ARTISTA, MEJOR AMIGO… SIN DUDA UN REFERENTE DE LA MÚSICA ALTERNATIVA, AUDAZ, REBELDE, DESINTERESADA Y COMBATIVA..!! DIOS TE CONTINÚE BENDICIENDO HERMANO… QUE SIGAN LOS ÉXITOS..!!