Planeta No

Planeta No y su primera gira por Argentina

Planeta No, el grupo chileno de indie pop liderado por Gonzalo García, está de gira por Argentina. En su primer concierto en la ciudad de Rosario, conversamos brevemente sobre la experiencia del tour transandino y la actualidad de la música chilena


El pasado sábado 21 de septiembre, comienzo protocolar de la primavera austral, tuvo lugar el debut del grupo chileno Planeta No en la ciudad de Rosario. La escala en la provincia de Santa Fe es parte de su primera incursión oficial a la República Argentina con fechas en Buenos Aires, ciudad de Córdoba, La Plata y San Juan. El concierto, gestado por el sello anfitrión Polvo Bureau y su homólogo porteño Disco Baby Disco, contó con la apertura de Gladiolos y Camperas.

El cuarteto visitante, liderado por el guitarrista y cantante Gonzalo García, se despachó con canciones como “Señorita”, “Vacaciones de invierno”, “Odio”, “Ser y deshacer”, “Maricón zara”, “El campo” y alguna audaz versión del cancionero popular argentino que sorprendió a la audiencia presente. La mayoría de los temas que sonaron en la noche de Mono son parte de “Odio” (2015) y “RARO”, álbum publicado en Chile, Perú y Argentina.

En su alquimia de indie pop de melodías y acertado trabajo vocal (escuchar el hit “Me voy pa mi casa”) el grupo nativo de Concepción alcanza su gran forma sobre el escenario, especialmente en los momentos en que su líder se desprende de la guitarra y se suelta al baile.

Showman consumado, García ocupa todo el escenario, yendo y viniendo entre pasos de baile y una gimnasia elíptica dedicada a esquivar el cable del micrófono. Con su vestuario de camisa, tiradores y pantalones de calce alto, García se mueve como un Ed Grimley cruzado con el David Byrne de “Stop Making sense”. Esa frescura, ese goce del escenario, parece ser la principal razón por la cual la noche anterior, en su parada porteña en Niceto, dejó un largo eco a través de las redes sociales de quienes estuvieron presentes.

Minutos después del recital, luego de un merecido descanso, Gonzalo García conversó con NoEsFm respondiendo algunas preguntas referidas al presente del grupo y a las problemáticas que atraviesa el circuito indie de Chile.

Anoche la presentación en Niceto generó mucho ruido. Estaba lleno de músicos de Buenos Aires, en su mayoría jóvenes referentes. ¿Cómo se sintió eso?

Creo que todo se debió al enlace con el sello. Supongo que cuando está la confianza del sello, genera mucho interés. Por eso tanta gente se acercó a vernos. Después terminamos conversando. Fue todo muy loco. Había gente de la que soy fan. Pude conocer a Facu Tobogán (Tobogán Andaluz) y a Marina Fages. En San Juan pudimos ver a Mi Amigo Invencible. Quedé de cara, como dicen acá. Es la primera vez que venimos a Argentina y me emociona un poco tener tan buen recibimiento. Es un país con una tradición importante, al menos para mí.

Con el disco publicado en tres países de Latinoamérica y un trabajo conjunto con sellos y productoras, ¿hay una logística enfocada en lograr establecerse o pasa más por la aventura de disfrutar las oportunidades que aparecen?

Yo soy de un pueblo de Chile. Con tocar soy feliz. Llevo diez años tocando y he visto que hay bocha de gente que gana plata a costa de la felicidad de cada persona que toca. Yo soy feliz tocando. Si no me pagaran nada, tocaría igual. No me gusta hacer nada al pedo. Me gusta hacerlo con orden. Ponerle onda. Si voy a una ciudad, quiero conocerla y si me gusta, volver. No es que nuestra banda quiere conquistar Latinoamérica. No, la remamos desde abajo. Siento que Latinoamérica me conquista a mí. Voy a distintas ciudades, algunas me resultan más, otras menos. Por ejemplo, hemos ido a Colombia y España. En los conciertos no había nadie. Dudo que volvamos por allí. Especialmente España que resulta tan caro. En Lima nuestra propuesta tiene buen recibimiento. También en Argentina está gustando. En México, igual, por eso vamos a volver. Todo se va armando así. No sé si es negocio o pasión, creo que es un poco de ambas.

Los mejores momentos del show de Planeta No aparecen cuando te despojas de la guitarra y te entregas al rol de frontman. Para liberarte de semejante manera es importante tener una banda sólida que te sostenga y te potencie todo el tiempo. Es más que simple química, es una banda ajustada que se conoce al dedillo cada reflejo. ¿Cuánto tiempo de trabajo les llevó alcanzar este punto?

Nada sencilla es esa química. Somos un grupo de amigos que han entrado y salido de la banda. Nos conocemos hace mucho tiempo. Nos vimos llorar unos a otros. Me han visto sin casa, yo los he visto sin casa. Van entrando chicos más jóvenes y los vamos conteniendo un poco. Yo soy muy maniático y muy sensible, el grupo me contiene mucho. Depende de ellos en muchos sentidos. A veces siento que es medio trampa que esté yo al frente y ellos atrás. Depende totalmente de ellos. Es como un poder que tienen. Disfruto que ellos puedan ejercer ese poder para yo pueda ser feliz y así podamos hacer shows, nos garpen y podamos seguirla.

La última visita que hice a Santiago me propuse procurarme los discos de artistas chilenos que escucho vía streaming. Sorpresivo fue encontrarme con que la mayoría de las disquerías especializadas casi no tenían material de artistas chilenos. Me impactó toparme con catálogos completos de grupos de Australia o Suecia, ni hablar de Estados Unidos o Inglaterra, pero cero rastros de artistas jóvenes de su propio país. El circuito indie chileno vibra con fuerza pero en un nivel alejado del resto.

Lo que describes es real. Creo que es muy evidente para los de afuera como para los que estamos adentro que esa situación es fruto evidente de un país estratificado. Las diferentes clases sociales no se mezclan mucho. Los medios que mueven la música, me refiero a medios de comunicación pero también a los sellos, locales de conciertos, se hiper especializan en cierta gente y en realidad el indie es para gente que tiene algo de plata. Para el pobre hay música más pedorra y las disquerías apuntan a eso. Este año hubo algo interesante: explotaron artistas urbanos que son más transversales. El indie bajó un poco y eso me pone contento porque podemos seguir navegando con mayor tranquilidad. Antes nos ponían una responsabilidad como que teníamos que romper en la radio y no estaba tan cómodo con eso. No creo tener la capacidad de resistir esa presión. Creo que estos chicos más urbanos que hacen autotune sí buscan eso y están muy felices.

¿Esa presión por parte de quién venía?

De todos. Es crecer sin cuestionarse cómo se crece. Preceptos como que hay que mejorar el sonido grabación a grabación, o que hay que invertir más porque la mejora de lo técnico y parecerse más a los gringos es crecer para que te pueda conocer más gente, gente que al final escucha a Ricardo Arjona. Probablemente nunca voy a sintonizar con esa gente, bien por ellos y bien por mí. Prefiero vivir más liviano y con menos plata y todo bien.

Ilustración: Hilen Godoy

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