fbpx
luca prodan

Se reedita antigua biografía de Luca Prodan

Luca, un ciego guiando a los ciegos, el clásico libro de Carlos Polimeni sobre la vida de Luca Prodan (1953-1987), ha sido reeditado luego de permanecer varios años descatalogado. El mismo incluye como novedad fotografías inéditas del músico italiano, ese que lideró la agrupación Sumo y que cambió el rumbo del rock argentino en los 80. El libro es publicado en esta ocasión por el sello Sudestada.

Acá te dejamos un adelanto de la obra:

luca-un-ciego-guiando-a-los-ciegosfuck you Un día cualquiera se desliza hacia la noche en la redacción del entonces gran diario argentino. El periodista que escribe sobre rock atiende el teléfono con cierta displicencia. Te busca un tipo raro, dice desde dos pisos abajo el pelado Núñez.

El periodista baja por una escalera oscura. En la pequeña recepción, la bragueta desprendida, la remera sucia y la campera negra de Luca Prodan desentonan como un poeta en la Bolsa de Valores.

En la cafetería del entonces gran diario argentino, Luca quiere ginebra, pero no hay. Toma té, entonces. Está borracho. “Vine a verte porque sí”, dice el Pelado que hace como que no ve que todos lo miran mal en ese lugar de casi oficinistas.

El periodista comprende y no. Vagamente, Luca le da a entender que le ha gustado una nota suya sobre Sumo, pero enseguida lo agrede: “De cuánta mierda tendrás que escribir para ganarte la vida”, le dice. Conversa un largo rato de cualquier cosa. Ahora ya es de noche. Una noche más de la primavera de 1987. La cafetería se ha ido despoblando. “Vos solamente podrías entender si conocieras la heroína”, dice Luca. El periodista lo mira en silencio. Tiene la impresión de que el Pelado sufre enormemente, y a la vez no. Mientras se para a buscar otro café y otro té, un gerente del gran diario argentino se ha detenido ante la mesa de Luca mirándolo como a un intruso. Luca le hace el gesto de fuck you y el hombre del tercer piso concreta un veloz mutis por el foro. Unos minutos después, de Seguridad vienen a constatar si está todo bien. “Está todo bien”, contesta el cronista.

“Yo no soy artista: si fuese artista escribiría un libro”, remarca Luca un rato después. Enseguida, no aguanta más y se va. El periodista sube los dos pisos, conversa un rato, hace alguna llamada por teléfono y finalmente baja para irse.

Núñez le avisa que el tipo raro está en la esquina, se lo ha informado alguien de vigilancia externa, que ¿para eso está? El periodista camina esquivando baches y colectivos embalados hacia la nada. Comprueba lo que intuía: en el viejo y sucio boliche de Tacuarí e Ituzaingó sí venden ginebra.

Luca Prodan está sentado en una mesa que da a una ventana, tratando de convencer a dos manyines de que es karateca. Cuando ve al periodista se ríe tontamente, y simultáneamente tiene un brillo inteligente en los ojos. “En realidad, solamente podrías entender si conocieras la ginebra”, le despacha ahora en broma y se hace acompañar en la risotada por esos dos compañeros de trago, que lo miran como a un loco raro.

El periodista entra y se sienta, pero está incómodo, tal vez por la distancia entre su tarde de trabajo leve y la estética que le propone el alcohol al trío de la mesa. “Bueno, me voy”, anuncia. “En realidad… podrías entender si quisieras, Argentina mata más que la heroína”, le contesta el Pelado.

“¿Te quedás acá…?”, insiste, un rato después -mientras los manyines lo miran como a una mujer molesta- el periodista que tiene una cita doméstica. “Sí -termina Luca-, los muchachos dicen que acá venden una lengua a la vinagreta buenísima”.

noesfm

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: