Ya está aquí la segunda vuelta del Rock Villero

El Festival RockVi in Río celebra su segunda edición con altas dosis de funk, rock, indie y música punk.


Rock Villero es un colectivo artístico y sello discográfico que desde hace algunos años crece en Rosario, Argentina, buscando tender lazos hacia nuevas formas de construcción cultural. Siempre independientes, con el paso del tiempo fueron ganando visibilidad generando actividades más allá de la ciudad que los vio nacer.

En 2018 dieron un paso significativo con una movida de mayor envergadura: la primera edición del festival RockVi in Río, maratón musical de seis horas de extensión que incluyó seis bandas, ferias de bienes culturales y otros espacios interactivos con videos juegos, pintura en vivo y exposiciones.

El próximo viernes 7 de junio RockVi in Río tendrá su segunda edición. Al igual que el año pasado, el Galpón de la Música será el espacio destinado a albergar un encuentro con artistas de Rosario y otras ciudades.

RockVi in Rio Rock Villero

Desde las 19hs el festival propone una grilla heterogénea con sonidos de funk, rock & roll, pop, indie, punk y psicodelia a cargo Alto Guiso, Gay Gay Guys, Torneo de Verano, Jimmy Club, Van Sai, Daddy Rocks y Penny Peligro.

“Nosotros como sello venimos trabajando desde el 2014 y a lo largo de todos estos años hicimos muchos festivales en distintos lugares, siempre con bandas locales y muy a pulmón” explica Juan Manuel Robles, cantante de Gay Gay Guys y uno de los originadores del sello Rock Villero.

“Hicimos algunos festivales en La Toma (Centro Cultural), en el Teatro Lavardén, o en ciudades vecinas como Villa Constitución” recuerda Robles sobre el largo camino que los integrantes del sello recorrieron. “Por supuesto, también organizamos varias fechas en los locales clásicos de la ciudad”, agrega a sabiendas que varios de esos espacios ya no existen.

“El formato RockVi in Río nació el año pasado desde que empezamos a hacerlo en el Galpón de la Música, cerca del Paraná”, indica el frontman de Gay Gay Guys.

¿Cuáles fueron los aprendizajes que dejó la primera experiencia?

Muchísimos. El más importante de todos es que pudimos, que se puede hacer lo que queremos si le ponemos trabajo, visión de futuro, mucha organización y coordinación en equipo. Para la edición anterior estuvimos haciendo reuniones desde dos meses antes del festival y aún así hubo cosas que no llegamos a prever. Este año ya está todo previsto con más calma y sabiendo como son la mayoría de las mecánicas. Aún así, acondicionar todo y brindar las comodidades para la gente que esperamos este año sigue siendo un desafío porque todo creció, de todos modos lo afrontamos con la misma receta, muchas reuniones con actas, y la optimización del manejo de los recursos y las ideas.

Rock Villero

Lejos de métodos ortodoxos como gacetillear en diversos medios de comunicación o salir a repartir volantes por el circuito recitalero, la primera edición del RockVi (como se lo conoce de manera informal) apostó fuerte a una manera diferente de promoción: el meme. Con humor, guiños a la data pop del momento, la aparición de los memes del festival resultaron un método de viralización efectivo y diferente. Pero más allá de lo ocurrente y espontáneo que exige semejante feed diario, la utilización de memes plantea una forma de dialogar con su audiencia, un público joven, dinámico, que busca información y sustento cultural lejos de los medios tradicionales.

Recordando ese experimento que salió bien y tuvo una contundente respuesta, Robles apunta que “los memes ya son una forma de publicidad y de diálogo mucho más efectiva que el vetusto sistema de televisión o radio con su acartonada solemnidad. El arte moderno está para ser disfrutado y también aprovechado. Nosotros armamos todo pensando en cómo nos gustaría que fuera un festival. Videojuegos, stands, tatuadores, pintura en vivo, djs, presentadores, muchas bandas de géneros distintos. La idea realmente es que nadie se quede afuera. Que vengan de todos los palos, acá no hay dress ni behaviour code, cada uno es como es y esa es casi la única regla”, comenta el cantante sobre la audiencia que se acerca al festival y reproduce las canciones del sello.

La grilla del primer RockVi estuvo conformada por Mostacho, Plan 9 del espacio exterior, No Satisfactorio, Jayless Machine of Jay, Bubis Vayins, Gay Gay Guys y Viva Elástico. La mayoría grupos integrantes del roster de Rock Villero. En 2019 la propuesta muestra una apertura que procura establecer vínculos entre artistas, sellos y ciudades mientras, al mismo tiempo, busca un equilibro en un contexto económico tan difícil como impredecible.

“Iban a ser cinco bandas en principio y estábamos buscando alguna llegada grande desde afuera, pero cuando vimos que se complicaba desde lo económico y lo organizativo decidimos poner dos bandas más de Rosario y quedarnos solo con Penny Peligro de Buenos Aires”, detalla Robles sobre el criterio del nuevo cartel. “Realmente creemos que en la ciudad tenemos nuestras propias estrellas, artistas de muchísimo talento, trayectoria y convocatoria, así que un poco por obligación y otro poco por convicción terminamos intentando demostrar un punto que está en la línea de nuestros ideales: Acá músiques no faltan, lo que falta es un circuito que confíe en ellos, pero no nos vamos a quedar esperando que alguien lo arme para nosotros, eventos como el FestiMUG son prueba cabal de eso”.

La primera edición tuvo presencia mayoritaria de bandas de Rock Villero pero también extendieron la invitación a otros sellos, tanto locales como de afuera. ¿Qué tipos de vínculos buscan establecer mediante el festival?

Todos. Hay mucha gente que se está poniendo el equipo al hombro en esto de que Rosario realmente sea una de las sedes de actividad cultural más grande del país, y paradójicamente hay que hacer mucha fuerza en contra de trabas inesperadas como la falta de inversión tanto de estamentos privados como públicos, la poca cantidad y calidad de espacios para tocar o exponer, y la ya exagerada sordera y ceguera de los medios masivos de comunicación. En este año solo Van Sai es de Rock Villero. Torneo de Verano y Jimmy Club están en Remedio Casero, las Alto Guiso en el Movimiento Unión Groove (MUG), Penny Peligro y Gay Gay Guys en BPM Discos, y los Daddy Rocks son independientes. Cada nuevo nexo con colegas y compañeros organizadores es no solo una caricia para sentirse acompañado, sino la posibilidad de unión y construcción de cosas cada vez más grandes y relevantes para nuestra cultura y nuestro mercado. Y además, seamos sinceros, nos encanta compartir escenarios y camerinos, nos carga de energía encontrarnos entre todos los que sabemos que estamos tirando para el mismo lado, están invitados a comprobarlo el 7 de junio, las músiques de Rosario están más unidas que nunca.

En los últimos meses Rosario estuvo en campaña política y hubo un tendal de recis gratuitos por doquier. Al mismo tiempo, Argentina atraviesa una importante penuria económica impidiendo fijar una entrada a precio real. ¿Cómo es la organización de un festival en una coyuntura semejante?

Se complica muchísimo, como se le está complicando todo a todo el mundo. Pero nosotros por ahí somos personas que decidimos construir una vida alejada de las exigencias de estar negociando todo, haciendo números, gestionando influencias, construyendo puentes a través de contactos, pidiendo y devolviendo favores, etc. Nosotros somos personas que elegimos hacer canciones y tocarlas lo mejor posible para vivir, es extraño y a veces bastante desmoralizador tener que ocuparnos de que haya una bacha para enfriar la cerveza en la barra o andar sacando permisos en instituciones burocráticas, lo que pasa es que todos sabemos que no nos vamos a rendir nunca en la búsqueda de nuestro proyecto de vida porque es lo que vinimos a hacer al mundo. Así que mal que mal, pese a todas las penurias seguimos trabajando con empeño en crear nuestros espacios y llenarlos de música y amor. Creemos que el amor en cualquiera de sus formas es la herramienta más efectiva para combatir a los que nos quieren tristes, esclavizados, enemistados y confundidos.